¿Cuál es la mejor manera de enfrentarse a una crisis financiera?
¿Qué hacer cuando los problemas financieros no te permiten respirar?
¿Cómo evitar caer en el círculo vicioso de las deudas, la multiplicación de problemas, la desesperación y las consecuentes “metidas de pata”?
Son cuestiones a las que conviene tener una respuesta. Ya sea que uno este atravesando una crisis o no, conviene estar al tanto de estos principios y estar prevenido. Es mejor “tener un mapa antes de entrar al bosque, que buscar uno cuando ya estás perdido en medio de él”.
La experiencia personal, el análisis de los hechos con amigos que atraviesan o atravesaron crisis y la constante investigación en el campo del manejo financiero me animan a sugerir 5 elementos que me permitieron a mí salir de la desesperación, encontrar el norte y transitar el sendero que conduce a la luz desde la oscuridad del bosque.

Momento histórico: la crisis de la economía mundial

 Desde la aparición de las tecnologías de la información y el conocimiento, la vieja economía industrial empezó a decaer. Hubo épocas de depresión económica en otros tiempos, pero unas crisis tan generalizada y global como la que vivimos hoy en día, pocas veces se vio en la historia.
Donal Trum y Robert Kiyosaki describen con sencillez y solvencia la magnitud de los cambios económicos que afectan a la economía mundial y de qué manera esos cambios significan el fin de un modelo económico.
El libro de estos dos magnates se titula “Queremos que seas rico”. Cuentan que escribieron el libro porque saben que millones de personas tendrán que enfrentarse inevitablemente a enormes tormentas financieros.
Afirma que la clase media, mayoritaria en la vieja economía, va desaparecer. Solo quedan dos opciones en el Siglo XXI: hacerse rico o sumirse en la pobreza.
La escalofriante información que proporcionan estos millonarios en ese libro se tornan cada vez menos sorprendentes cuando nos sentamos a mirar las noticias o analizamos la situación económica de las personas.
Las crisis financieras nos afectan a todos, de alguna u otra manera. No importa si eres empleado de alguna empresa importante, profesional independiente, dueño de algún negocio floreciente o inversionista sofisticado, la crisis nos llega a todos y necesitamos prepararnos para ello.
Si en este momento estás en crisis, esto es un gran consuelo para ti: ¡Tranquilo! Estás a la moda, adelantado a muchas personas. Ponte listo, porque es tiempo de avanzar. Tienes la magnífica oportunidad de tomar la decisión de:

Acomodarte, esperar que las cosas mejoren  y seguir haciendo lo mismo. Esta decisión, conforme a los expertos, te conduce, directo y sin escala, en primera clase, a la pobreza.

Desarrollar inteligencia financiera, forjar el carácter del triunfador, enfrentarte a los desafíos y sacar partido a las nuevas oportunidades. Si algo cae por viejo o inútil, es porque algo nuevo y mejor se levanta.

Si eso no fue consolador para ti, hablemos de un poco más de las crisis.

Crisis: Peligro y oportunidad

 La palabra crisis denota una situación de inestabilidad, y por ende, incertidumbre. Es una situación de cambio, más o menos brusco, que rompe la comodidad, la zona de confort y plantea la necesidad del reajuste y la consolidación de un nuevo estado de las cosas.
El aspecto peligro de la crisis tiene relación con la incertidumbre. No sé lo que va pasar, no sé exactamente lo primero que debo hacer, nunca pase por esta situación y me  produce angustia, desespero, preocupación. Cuanto más prolongada y aguda sea la incertidumbre, la personas corre mayores peligros.
En el campo financiero esto se traduce rápidamente en decisiones apresuradas, totalmente reactiva, en algunos casos de tinte suicida, no en el sentido literal de meterse un tiro, sino de matar toda oportunidad de reactivación financiera inmediata. Cómo se logra eso, déjame contarte que sé muy bien de lo que te hablo:
  • Adquieres deudas sin saber cómo cubrirlas, por lo general con intereses mayores que lo normal;
  • Te involucras en negocios turbios o trabajos deshonrosos como la piratería o el contrabando;
  • Salís estafado tratando de ganar dinero rápido;
  • Mancha tu reputación ante todas las entidades financieras, amigos y familiares;
  • Haces las cosas sin pensar, apresurado, sin oír consejos;
  • Te vuelves experto en meter la pata… (En el área de comentario me gustaría que me cite algunos detalles de acuerdo a tu experiencia)


Sin embargo, los peligros citados están relacionados directamente con la inteligencia emocional y la inteligencia financiera de la persona que atraviesa la crisis. Son dos asignaturas pendientes en el proceso educativo de la mayoría de las personas, sin importar el título profesional y el sello de prestigio que tenga su aval académico.

 Ahora la parte buena. Sin crisis es imposible evolucionar  crecer. No podemos mejorar nuestras vidas si todo sigue igual. El cambio es un factor muy necesario para que podamos crecer y desarrollarnos.
Y atiende mucho lo siguiente. Estamos viviendo en una época en que se aplica perfectamente la famosa frase de Heráclito:
“lo único permanente es el cambio”.
Todo está en evolución, todo el conocimiento, en cualquier área de la vida, se duplica cada año. Si tú no cambias, quedas obsoleto para el mundo en que vivimos, despistado en la vida y, naturalmente, lo que no evoluciona es corroído por el tiempo.
Si llega la crisis, bienvenido sea. Es una alerta para cambiar y evolucionar. He aquí los pasos que te ayudarán a salir airoso de las crisis que necesariamente tendrás que enfrentar.

la crisis es una combinacion de peligro y oportunidad

Pasos para enfrentar una crisis financiera

 1. Reconoce y enfrenta la crisis

El primer paso hacia la solución de un problema es advertir su presencia. Si uno permanece inconsciente, el problema lo sorprenderá, la angustia será mayor y la solución más dificultosa.
Los lamentos sociales generados por las crisis económicas tienen su razón de ser en que la mayoría de las personas no tienen el hábito de evaluar y planificar su vida financiera. Es normal estudiar y prepararse alrededor de 20 años para salir a trabajar y ganar dinero, pero casi nadie se prepara para manejar el dinero, planificar su vida financiera.
El sueño de la libertad financiera normalmente permanece en el campo de los sueños imposibles para la mayoría, no porque realmente sea imposible, sino porque nadie se prepara ni planifica para lograrlo.
Date el tiempo y responde con sinceridad estas preguntas:
  • Considerando los últimos 5 años, sus finanzas mejoraron, siguieron igual o empeoraron.
  • Si sigue haciendo lo mismo, cuál es el resultado más probable para los próximos  5 años
  • ¿Tiene un plan para retirarse o jubilarse a los 60 años? ¿Tiene la seguridad de lograrlo?
  • ¿Qué pasaría con su familia si de repente perdiera su fuente de ingreso o no pudiera seguir trabajando?
  • Tiene algún plan para lograr su libertad financiera adaptado a la nueva economía global.
  • ¿Estás realmente feliz con lo que hace? ¿Vive realmente o apenas sobrevive?

Si ya está atravesando una crisis financiera en su familia, ya estas preguntas son redundantes, vayamos al siguiente paso directamente.

2. Identifica las causas internas y externas de las crisis

 La mayoría de las personas pueden citarme sin problema los factores externos, que en su creencia, fueron las causas de su situación crítica. Pero esos factores externos, como la economía global, las políticas monetarias, los gobiernos, los familiares, el jefe, etc., están allí afuera, afecta a todos por igual y poco o nada uno puede hacer para cambiarlos.
Lo más importante en una situación crítica es analizar cuáles fueron las causas de esa crisis que está en mí. El principal problema está en ti, no fuera. Así mismo, la solución solo puede salir de ti. No sirve de nada hacerse la víctima, lamentarse, quejarse, buscar culpables. Todo eso disipa tu energía personal, tu centro de poder, para poder dar con la solución.
Cuando asumes la responsabilidad de lo que sucede en tu vida, te haces cargo de los resultados que has provocado, puedes hacer dos pasos imprescindibles para salir del problema:
Primero, “perdónalo padre porque no sabe lo que hace”, reconoce tu estado de ignorancia o carencia emocional que te condujo a los desastres financieros y perdónate a ti mismo, libera tu corazón de la culpa y la angustia y prepara tu clima interior para volver con la frente en alto al campo de batalla. Te dolerá un poco, porque los cambios duelen. Es un proceso que puede ser duro y largo. Aquí el gusano decide colgarse en un sitio, reflexiona sobre su ser, permanece allí como crisálida, para, finalmente, salir volando como mariposa.
Segundo, es tomar la decisión de volar. La crisis te enfrenta al reto de morir o evolucionar. No hay punto intermedio. Mientras más llores por la leche derramada, más doloroso y prolongado se vuelve el proceso.

3. Vea la crisis como una oportunidad para aprender y cambiar

 Lo más precioso e increíblemente poderoso que la naturaleza ha obsequiado al ser humano para resolver sus problemas, vivir y evolucionar, es su mente. Con la mente creamos nuestra realidad, y cuanto más aprendemos a utilizar esta herramienta, podemos mejorar nuestra creación.
Lo triste del caso es que por lo general sabemos poco de cómo funciona nuestra mente. Y en vez de utilizarlo adecuadamente para nuestro provecho, lo anulamos o utilizamos para crear inconscientemente cosas terribles.
La incertidumbre, el miedo, la culpa, anulan nuestra capacidad mental de crear soluciones coherentes a problemas presentes. Actuamos como autómatas, movidos por un instinto bastante bruto, totalmente obsoleto para dar soluciones coherentes a problemas actuales, porque esa parte del cerebro fue programado muy remotamente, herencia de respuestas de supervivencia de nuestros antepasados.
Para encontrar soluciones necesitamos relajar nuestra mente y centrarnos en la solución, no en el problema. Cuando nos centramos en el problema, entramos en el análisis de un entramado de causas y efectos, culpables y excusas, y una maraña mental que no nos permite avanzar.
Suspende el cálculo, la culpa, el temor, la preocupación. Encuentra la paz, la serenidad, la confianza y emprende el camino a la búsqueda de soluciones inteligentes, creativas. El aprendizaje consiste en la capacidad de introducir una respuesta nueva a una situación problemática, que al ponerlo en práctica nos permite superar el problema.

4. Eleva el nivel mental para dar con la solución

 Lee cualquier libro de Robert Kiyosaki, o de T. H. Ecker y numerosos educadores financieros. Todos dan la nota común: si tienes problema financiero, la razón principal eres tú, más específicamente, tu educación financiera.
Albert Einstein dijo que “no podemos resolver un problema en el mismo nivel mental en que lo creamos”. Lo que significa que el problema que ahora enfrenta, se debe a que tu estado mental llegó a un límite en su capacidad de responder a una realidad. Por tanto, es imposible la solución sin un cambio en la mentalidad, sin una expansión mental. Esto se logra mediante nuevas informaciones y ejercitando la mente en la búsqueda de soluciones creativas.
La inteligencia no se mide por la capacidad de acumular informaciones, sino la capacidad de resolver problemas. Por tanto, la inteligencia financiera es desarrollar nuevas habilidades para resolver los problemas actuales.

5. Actua conforme a lo que conviene, no conforme a la circunstancia

 Es muy común escuchar en personas con problema financiero: debería hacer esto, pero la circunstancia me obliga a lo otro. Esto es darle todo el poder  a las circunstancias y actuar de manera reactiva, perdiendo el control de la situación. A la larga, esto tendrá el resultado de alargar y agrandar el problema.
Cuando se centra en la solución y encuentra lo que conviene hacer para salir de la situación en que se encuentra, honra ese descubrimiento y actúa conforme a lo que realmente le conviene. El universo seguirá tus mismos pasos. Si te honras a ti mismo y prioriza la solución, las cosas empezarán acomodarse para que la solución crezca. Lo contrario funciona igual.

Conclusiones

 Vivimos en un momento histórico de grandes cambios, que provocan grandes crisis, lo cuales nos exigen desarrollar inteligencia financiera para poder producir las soluciones más inteligentes para salir victoriosos de las crisis y pasar por el proceso de cambio de una manera más racional, conservando el equilibrio interior.
Milciades Villalba Santos

Milciades Villalba Santos

Autor

Empresario de Networt Marketing, bloguero, orador, coach y educador de emprendedores.

Este blog es resultado de dos cosas: El sueño de ser un escritor, y la tranformación que supone en mi vida convertirme en empresario del Siglo XXI.

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