La felicidad es el primer paso hacia la prosperidad, nunca al revés. Existen ricos infelices, porque no han aprendido el significado de la verdadera prosperidad y han reducido la abundancia de todas las cosas buenas de  la vida a la abundancia de dinero, y sufren en el proceso, porque tratan de acumular dinero con una mentalidad de escasez.

Cuando estamos en presencia de una persona feliz, sentimos su vibración. La atmósfera que rodea a esa persona se llena de su energía de bienestar. Se conecta con facilidad a las cosas buenas de la vida, las personas cambian de humor y se muestran predispuestas a cooperar. Hay una respuesta positiva de todo el entorno a la energía personal que proyecta la persona feliz, “el universo conspira a su favor”, las cosas se acomodan para que todo le fluya con naturalidad, sin mucho esfuerzo.

Existe una ley que explica esta realidad. La ley de la vibración, según la cual “todo se mueve, todo vibra”. Este principio establece que la energía de alta vibración tiene poder sobre la energía densa de baja vibración. El mismo Maestro Jesús expresó esta realidad cuando dijo “el mal de este mundo viene a mi pero no tiene nada en que asirse”, es decir, los problemas y las dificultades no interfieren en nuestro crecimiento y expansión cuando estamos vibrando con la energía de la felicidad; los obstáculos, en vez de generar  preocupación y angustia, se vuelven oportunidades, los retos nos amplían nuestra capacidad y nos impulsan hacia nuevos horizontes.

Einstein dijo, “nada ocurre hasta que algo se mueve”.

Es decir, todo lo que ocurre, ocurre por una vibración, un movimiento. Esa vibración se genera en nosotros en los niveles mentales, afecta nuestras emociones y se convierten en nuestra realidad. Analizamos más profundo en una entrada anterior
Te propongo estos tips que pueden ayudarte a prosperar satisfactoriamente, gozando al máximo de todas las cosas buenas de la vida y no solo lograr tus sueños, sino disfrutar cada paso hacia su consecución. Espero que aportes algunas ideas tuyas en la sección de comentarios.
Los cinco tips para ser rico, pero con mucha felicidad.
 
1. Sé una persona feliz ahora, no tienes otra oportunidad
La felicidad no es un objetivo por alcanzar, una meta. Hay que diferenciar rápidamente los conceptos de éxito y felicidad. El “éxito es lograr lo que deseas en la vida”, pero la felicidad “es apreciar lo que ya has conseguido hasta ahora”.
Sin ese sentimiento genuino de gratitud por todo lo que la vida te da, todas las oportunidades que te rodea y todo lo que has logrado hasta ahora, no tendrás la energía, la motivación para alcanzar el éxito. Gandhy dijo, “no hay camino para la paz, la paz es el camino”, pues “no hay camino a la felicidad, la felicidad es el camino”.
No tienes otra oportunidad para ser feliz, solo puedes serlo en el ahora, en el presente. Confecciona el inventario de tus bendiciones y siente gratitud y amor por todo lo bueno que te da la vida. Practica ser feliz ahora.
 
2. Tener conciencia de la verdadera prosperidad
 
Una prueba para ti; lee en voz alta las siguientes afirmaciones: “Yo soy dinero” – “Yo soy prosperidad”.
Cuál de las dos afirmaciones tiene mayor sentido para ti. Ante la afirmación, yo soy dinero, la mente automáticamente dice, absurdo, yo no soy dinero. Pero en el caso de la afirmación, yo soy prosperidad, la mente queda como en incógnita, la imaginación te empieza a dictar, si, si eres prosperidad, cada día cambias, mejora, crea ideas, pensamientos, cosas, ayuda a otros, aporta al desarrollo del universo.  La prosperidad está a tono con lo que eres. Por eso, yo soy prosperando.
Una verdadera conciencia de prosperidad es tener la certeza de estar en constante crecimiento, desarrollo, expansión. El dinero puede ir y venir, pero lo que tú eres, tu mente, tus emociones, tu personalidad, tu estado de ser, evolucionan constantemente. Hay ocasiones en que el dinero puede escasear, pero no significa que estemos estancados, los empresarios quiebran, pero gracias a esa experiencia pueden acumular conocimientos, volver a empezar con un nuevo impulso y lograr mucho más de lo que aparentemente perdió.
Cada paso que te permita crecer o evolucionar en algún área de la vida es bueno para ti y es razón para sentir gratitud y amor, es decir, valorar y ser feliz. Incluso las cosas que a veces consideramos trágicas se convierten ante nuestros ojos en grandes oportunidades, que tal vez sin la desgracia que vivimos nunca se hubiese presentado en nuestra vida.
Profundiza sobre este concepto en ¿Qué es prosperidad”. Y recuerda, “el dinero solo puede crecer hasta donde crezcas tú”
 
3. Buscar siempre el equilibrio
 
Varias sabidurías ancestrales de las grandes civilizaciones enseñan el camino a la felicidad (la santidad, la salvación, la ascensión o la iluminación) por el camino del justo medio. Todo en el mundo en que vivimos tiene su polaridad, arriba-abajo, frio-calor, sur-norte, etc. De acuerdo a este principio, el camino de la paz, la realización y la felicidad se encuentra en buscar el equilibrio entre las polaridades, pues a menudo los extremos se tocan.
El principio del equilibrio se aplica también en buscar siempre el desarrollo y crecimiento de todos los aspectos o dimensiones esenciales en el ser humano. De qué sirve mucho dinero, si el precio a pagar es el deterioro de la salud y el amor de una familia.
La prosperidad consiste en gozar de todas las cosas buenas de la vida, no solamente de un aspecto. En realidad, el nivel de felicidad de una persona, por lo general se mide por la dimensión de menor desarrollo, y no por el mayor. El pobre, por más hermosa familia que tenga, a menudo pasa más tiempo en penurias que en dicha, porque tiene que estar dedicado en sobrevivir y sufre enormemente no poder satisfacer las necesidades de sus seres queridos. Así mismo,  el millonario por más dinero que tenga, puede llegar ser tan infeliz o aun más infeliz que cualquier pobre, al extraviar sus seres queridos por el camino de la vida, cuando lo que más atención le ocupaba eran sus empresas.
 
4. Definir con claridad el propósito de vida
Este principio tiene mucha relación con el anterior. A menudo se pierde el equilibrio a la falta de establecer las prioridades en la vida. Por más que uno asuma que tal o cual cosa es lo más importante para él, al no establecer prioridades y organizar la vida de acuerdo a esa escala de valores, el tiempo le deja fuera de juego.

El Dr. Herminio Nevarez, líder de una gigantesca organización empresarial, afirma: “Creemos que una de las imágenes más gloriosa de la vida es el sudor de frente del trabajo honesto, que la satisfacción real proviene del esfuerzo total invertido completamente en la búsqueda de un ideal valedero”.

Ese ideal valedero, que “constituye al mismo tiempo una razón para vivir, como una razón para morir”, es lo que llamamos propósito. Si bien hay muchas personas que mueren por el dinero, no es porque el dinero constituya para ellos un ideal valedero, sino por la mezquindad de mentalizad de escases, donde el dinero nubla la visión del sendero correcto que marca la paz y la felicidad.
Si “la satisfacción real” proviene de la ejecución de ese propósito, el primer paso para lograr la felicidad y allanar el camino a la prosperidad no puede dejar de ser sino la definición de un propósito en la vida. Una causa por lo que el mundo lo recordará como un ser humano evolucionado, y no como un rico infeliz.
El propósito nace en la fuente de lo que verdaderamente somos, en nuestro fuero interior, en lo espiritual. Por eso, la máxima felicidad y realización de cada uno no puede estar sino en aquello que por naturaleza está llamado a ser; “la felicidad es lograr armonizar con tu fuente”, su yo superior, tu Cristo interno, o como quieras llamarlo.
 
5 Dejar que todo fluye, dar y recibir es el ritmo natural de la abundancia
Lo único permanente es el cambio” sentenció Heráclitos hace milenios. La naturaleza de todas cosas es la impermanencia. Todo viene y va en un constante fluir. No hay nada eterno en esta esfera de la existencia.
Igual que la sangre, el dinero y las cosas, cuando fluyen da vida, alegría, entusiasmo, crecimiento, desarrollo, pero cuando se paraliza produce la muerte, tristeza y dolor.
Es desapego es un ingrediente esencial para la feliciad. Lo que no das, se te quita, como vimos en la otra entrada Dar para recibir; 5 tipspara desarrollar la clave de la prosperidad, que te recomiendo leer.
La mejor manera de practicar este principio es dando, teniendo en cuanta que no es lo que das ni la cantidad lo que importa, sino con qué intención lo estás dando, que emociones sientes en tu corazón al hacerlo.
Pero a veces la vida nos obliga a practicar el principio quitándonos directamente aquello que no estábamos dispuestos a dar o su equivalente. Mantén en tu mente la idea de que nada de lo que te pertenece por conciencia se te puede arrebatar, a menos que no sea para recibir algo mejor, que te producirá mayor satisfacción.
Milciades Villalba Santos

Milciades Villalba Santos

Autor

Empresario de Networt Marketing, bloguero, orador, coach y educador de emprendedores.

Este blog es resultado de dos cosas: El sueño de ser un escritor, y la tranformación que supone en mi vida convertirme en empresario del Siglo XXI.

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