Hoy te hablaré de los ingresos; el primer factor para crear fortuna, como habíamos visto en La ley del dinero: cómo hacer que el dinerofluya a tu vida.
Verás que hay un tipo de ingreso que conduce a la riqueza, y ese es el secreto de los ricos.
Te contaré ¿Por qué la mayoría de las personas no generan ese tipo de ingreso? ¿Cuál es la diferencia entre el ingreso de los ricos y el ingreso de los pobres?
Y te daré 4 pasos básicos que necesitas dar en tu vida para generar ingresos como los ricos.

Qué tan cerca estás del secreto de los ricos

Te propongo un ejercicio para empezar. Toma conciencia de cuantas horas por día está trabajando en este momento y cuánto es el ingreso que te permite generar esas horas de trabajo. (Ejemplo: 8 horas diarias que dignifican para ti 50 dólares por día; unos 1.250 dólares mensuales)
Ahora, hazte estas preguntas:
  1. ¿Hay personas que generan 10 veces más de lo que me gano hoy?
  2. ¿Si quisiera ganar 10 veces más de lo que me gano ahora, cuántas horas tendría que trabajar haciendo lo mismo? ¿Cómo hace el que se gana 10 veces más?
  3. ¿Qué hacen los ricos, y cómo lo hacen, para incrementar sus ingresos permanentemente sin tener que trabajar más duro y más tiempo? ¿Cuál es su secreto?
El secreto ya no es secreto. La única diferencia entre las personas que logran libertad financiera y las que viven estirando toda su vida para morir pobre después de 40 o más años de trabajo, está en el tipo de ingreso que aprenden a generar.

NO es la cantidad de ingreso que ganan, sino cómo lo ganan.

Los expertos en economía y finanzas diferencian apenas dos tipos de ingresos, solo dos, ¡Increíble!, únicamente dos: Ingresos Activos e Ingresos Pasivos.
¡Y sabes qué!, entre aprender a generar uno u otro tipo, no hay mucha diferencia, demanda el mismo esfuerzo, sacrificio, tiempo. Pero uno te mantiene en la pobreza y el otro te eleva a la libertad. Los pobres viven (o sobreviven) de Ingresos Activos, los ricos y millonario de Ingresos Pasivos.

Qué diferencias existen entre el ingreso activo (ingreso lineal) y el ingreso pasivo (ingreso residual)

  • Los principales ingresos activos son: sueldos, honorarios y comisiones. Las personas que reciben este tipo de ingreso necesitan causarlos cada vez que quieran cobrarlo. Es decir, si no cumple con unas tareas determinadas en ciertos tiempos, esos ingresos no llega. Los principales ingresos pasivos son: rentas, regalías, beneficios y dividendos. Por lo general son ingresos que llegan periódicamente sin que necesariamente involucre tiempo y esfuerzo. Se trata de hacer bien hecho lo que haya que hacer, y recibir ingresos una y otra vez por ese trabajo; por ejemplo, los escritores de libros, los músicos, los inversores de bienes raíces y los dueños de negocios, ya sean corporaciones, franquicias o redes de distribución.
  • El ingreso activo se obtiene del tiempo empleado en el trabajo; el pasivo se obtiene de los resultados obtenidos. Un empleado asegura cobrar sus haberes con el solo hecho de cumplir con un horario laboral, mientras que un escritor, músico, constructor de edificios, o empresario, solo cobra si lo que hace tiene éxito. Cobran por su productividad y no por su tiempo; si son buenos y obtienen buenos resultados, sus ingresos pueden ser cuantiosos. En cambio, el sueldo o el honorario es siempre un mínimo de lo que un negocio pueda rendir, figura entre los costos fijos de la empresa, por lo que el empresario tratará siempre de que sea lo mínimo posible a fin de maximizar sus ganancias.
  • El ingreso activo es fijo, el ingreso pasivo no es fijo. Dado que el tiempo es limitado, si el ingreso se supedita al tiempo de la persona, será limitado también. Los ricos tienen un lema “Jamás ponga techo a tus ingresos”, si bien cuentan con los mismos 24 horas, saben multiplicar su tiempo y sus esfuerzo a través de un sistema de apalancamiento.

Por qué la gran mayoría de las personas optan por el ingreso activo

1. Fuimos educados para generar ingresos lineales

Está en nuestro ADN y en nuestro subconsciente programaciones como “trabajar por dinero”“cambiar tiempo por dinero”, “seguridad laboral”, “sueldo fijo”, “si quieres dinero, busca un empleo”, “si quiere ganar más, trabaje más”; más duro o más tiempo, pero no nos enseñan a trabajar más inteligentemente, menos tiempo y mayor ingreso. Al menos son muy pocas y privilegiadas personas que recibieron instrucciones para ser libres financieramente.
Yo supe de los ingresos pasivos cuando ya era un profesional quejándome de mis bajos ingresos y buscando alternativas; ni en casa, ni en la escuela, ni en la universidad me enseñaron alguna vez que existía un tipo de ingreso que pudiera conducirme a la libertad financiera. De hecho nadie me habló nunca de libertad financiera, ni en casa, ni en la escuela sabían de eso; es más, cuando yo me hice maestro de jóvenes tampoco podía decirles nada al respecto, pues no tenía ni idea.
¡Una lástima! De haberlo sabido antes, hubiera cambiado de rumbo hace más tiempo y, quién sabe, a lo mejor a esta altura ya fuera un célebre millonario. Pero en la escuela no se habla de eso, todo lo que me enseñaron fue en vista a convertirme en un obediente empleado y trabajar día y noche, pensando que alguna vez sería un jubilado, con tiempo y dinero para vivir la vida que libremente me gustaría vivir. Al menos ese era el argumento del cuento; un cuento menos realista que el de la “Caperucita roja”.
¿Quién inventó este “Sistema Educativo” que prepara a la mayoría para que trabaje toda su vida para una minoría y, en muchos casos, sin siquiera pretender pensar en su libertad financiera? ¿Fue a propósito? En ocasiones me planteo estas cuestiones. Imagínese lo que me esforcé para aprender los símbolos y el número atómico de la tabla periódica, deducir “senos” y “cotangentes”, pasar la noche con Pitágoras, toda la historia de la filosofía. Y por ningún lado nada sobre la libertad financiera, la ley del dinero, apalancamiento financiero. Menos mal estudié filosofía y no química, porque ya me hubiera intoxicado con algo sin nunca planificar y vivir la vida de mis sueños, solo porque falta dinero.
 

2. El miedo.

Estamos condicionado a pensar que la manera “normal” de generar ingresos trabajando por dinero, cambiando tiempo por dinero. Plantear la posibilidad de romper con este condicionamiento produce un sentimiento de inseguridad.
Si cobras por los resultados de tu trabajo y no por tu tiempo, estaría cobrando exactamente tu valor en el mercado. Tu ingreso equivale a tu valor de mercado. El empleado siempre piensa que su pago es menor a su valor; “no me pagan lo que merezco” suele quejarse, al menos yo me quejaba a menudo así. ¿Pero porqué no renuncia y trabaja por su cuenta para cobrar lo que cree justo? Esta pregunta suena como algo de terror, cunde el pánico, el miedo no deja avanzar en ese camino.
Los mismos padres esperan que su hijo busque un empleo. Por naturaleza buscan la seguridad para sus hijos, evitarle la incertidumbre de medir su propio valor en el mercado y descubrir que no vale mucho. Un empleo ofrece una sensación de seguridad, que difícilmente un logra trabajando para sí mismo. La sensación de seguridad que ofrece el empleo alivia el miedo y la mayoría prefiere la seguridad antes que enfrentar sus miedos.

Pasos para generar ingresos pasivos y prosperar

La nueva economía instala la tendencia de pagar por la productividad, ya no por el tiempo. Los empleos van en vía de extinción, porque las empresas prefieren tercerizar los servicios y pagar solo cuando necesitan algo, y solo si están conforme con lo que recibieron.
En el siglo XXI necesariamente debemos aprender a ser independientes, a establecer nuestras propias metas y cobrar conforme lo que merecemos. Si somos buenos, pues recibiremos buenas recompensas; si somos mediocres, pues la paga será mediocre también.
He aquí pasos que podrían servirte para que el cambio no te lleve a la crisis sino a la oportunidad:

1. El primer paso eres tú.

 “El dinero solo puede crecer hasta donde crezcas tú”. Si te encuentras estancado financieramente, con un ingreso fijo que cada vez alcanza menos, debes saber que esa situación no puede ser superada con el mismo nivel mental en que estás viviendo. Tu mente necesita nuevas informaciones, nuevas perspectivas, nuevas metas. Ponte en la tarea de leer, investigar, educarte y sobre todo accionar. La acción cura al miedo y motiva al aprendizaje.
No te permitas vegetar, amarrado en la comodidad, evitando enfrentar el miedo a crecer, evolucionar, expandir tus perspectivas y lanzarte en la búsqueda de realizar tus sueños.  Echa un vistazo de nuevo a los 5 pasos para reprogramar tu mente para la prosperidad.

Es un problema para el mundo tanta gente pobre; por favor, trata de no ser uno más. La clase media está desapareciendo, procura terminar entre los ricos y no en el grupo de los pobres.

2. Busca generar ingreso en base a tus resultados, no en base a tu tiempo.

Si eres empleado, propón a tu jefe que te pague por porcentaje, de acuerdo a tu rendimiento. Trabaja para ti mimos, crea un negocio propio, establece tus propias metas que te motiven a dar más de ti mismo, desarrollar nuevas habilidades, invertir y reinvertir en tu propio negocio.
Salte de la monotonía de trabajar por un pago figo para gastar en gastos fijos y quedarte seco hasta la próxima paga, para sonreír unos días y volver a la monotonía el resto del mes. Rompe con ese vicio.
Hay innumerables oportunidades en la actualidad para iniciar un negocio propio sin necesidad de incurrir en altas y riesgosas inversiones, en mi Facebook paso ideas, y en la sección de oportunidadde  esta página.

“Lo que hace rico a los ricos no es su dinero, sino su educación financiera”, saben cómo funciona el dinero y hacen que funcione para ellos.

3. Busca apalancamiento.

“Prefiero el 1% del esfuerzo de cien personas, que el 100% de mi propio esfuerzo” reza una frase atribuida a Warren Buffett, que describe elegantemente la inteligencia financiera del apalancamiento.
Si tu ingreso depende del 100% de tu esfuerzo o tu tiempo no hay apalancamiento. Como planteamos arriba, si uno genera 1.250 dólares mensuales, si cobra cambiando su tiempo y su trabajo personal por dinero, 12.500 dólares es un ingreso imposible para él. Imagina que sea masajista y de 5 clientes al día tenga que aumentar a 50 clientes por día; imposible. Lo mismo ocurre con el tiempo, nadie puede trabajar 80 horas al día.
En cambio, si tu negocio involucra una organización empresarial donde tu tiempo se multiplica por la cantidad de personas trabajando para ti, duplicar el ingreso no es un problema. El apalancamiento puede ser una tecnología, que te permite duplicar y multiplicar tu productividad, o una organización de personas, que buscando sus propios beneficios te benefician a ti. Es lo que hace cualquier persona con mentalidad empresarial.

4. Aprende a crear un sistema

Un empleado es un elemento que trabaja para un sistema; un profesional independiente es él mismo el sistema trabajando para sí; un empresario crea un sistema y lo pone a trabajar para él, utilizando el trabajo de otra gente (empleados) y el dinero de otra gente (inversionistas); y un inversionista es alguien que pone su dinero en un sistema que funciona bien para que su dinero se multiplique. Todas las personas pertenecen a una de esas categorías en relación a sus ingresos.
La magia del sistema es que no depende de ti para generar dinero. Puede ser una maquinita tragamonedas, que genera ingreso sin necesidad que estés presente. Podría ser una propiedad de bienes raíces, produciendo una renta mensual por alquiler. Puede ser una corporación, con 100, 200, 300, 500 o más empleados trabajando bajo la dirección de un gerente contratado.
En la era de la tecnología, la información y el conocimiento se impone con fuerza un modelo empresarial por excelencia para generar ingresos pasivos, residuales. Miles de personas están logrando su libertad financiera en tiempo récord con el Network Marketing o Mercadeo en Red.
Esta profesión, o modelo de negocio está al alcance de la mayoría de las personas. Requieren muy poca inversión y como funciona de la mano con la tecnología, permite ser dueño de una empresa global sin salir de la propia casa, sin empleados, sin altos costos mantenimientos, sin infraestructuras y, como si fuera poco, dedicando mucho menor tiempo que cualquier otro negocio, lo que permite que las personas lo puedan desarrollar a la par de su profesión actual.
A parte de ser un modelo de negocio accesible y de gran potencial, lo más importante que tienen los negocios de redes, es que funcionan con un sistema educativo que los convierte en verdadera “escuela de negocio”como lo califica Robert Kiyosaki. Cualquier persona con ganas de emprender puede asociarse a una compañía respaldada por un equipo de apoyo y un sistema educativo comprobado, y convertirse es un empresario exitoso. En un promedio de 5 años puede lograr su libertad financiera, el mismo tiempo que necesita una persona para aprender medianamente una profesión cualquiera.
Milciades Villalba Santos

Milciades Villalba Santos

Autor

Empresario de Networt Marketing, bloguero, orador, coach y educador de emprendedores.

Este blog es resultado de dos cosas: El sueño de ser un escritor, y la tranformación que supone en mi vida convertirme en empresario del Siglo XXI.

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