Un hombre cargando una piedra en la falda de una montaña
Es común escuchar la frase “me gano la vida”; normalmente, al referirse a las actividades que realiza, la gente responde con “me gano la vida haciendo esto… aquello… lo otro… etc. Entonces yo me pregunto ¿Qué significa ganarse la vida?

Ok! Ya sé! Este tipo de preguntas se plantean los filósofos, ese tipo de gente rara. La gran mayoría de las personas no tiene tiempo para preguntas poco productivas, están muy ocupadas “ganándose la vida” y eso es lo que les importa.
Con una hermosa dama compartía mi pasión por la filosofía, cuando ella me dijo: “a mí no me gusta tanto pensar en la vida, ni el por qué ni el para qué de la existencia; yo disfruto de ella y punto”.

Perfecto, ella disfruta de la vida y punto! No menciono esta anécdota para que alguien piense que las mujeres lindas sean huecas ni mucho menos. Al fin y al cabo disfrutar de la vida corresponde a la ciencia del corazón, no tanto a la razón. Lo que sí me interesa es formular una pregunta más ¿Qué significa disfrutar de la vida?

Vaya! Vaya! Esta segunda pregunta fundamenta mi interés por la primera. Yo considero que aquella persona que pasa el tiempo tratando de “ganarse la vida” no tiene tiempo para disfrutarla realmente.

La gran mayoría de los seres pensantes evitan este tipo de preguntas existenciales porque temen a la respuesta. Prefieren vivir el autoengaño pensando que todo está bien, que hay un destino que conduce su vida y que según ese hado a él le corresponde formar parte del club de los perdedores, los que nacieron para luchar por la sobrevivencia, para ganarse la vida en un medio hostil donde los recursos son escasos y se consigue compitiendo por ellos y aferrándose a lo poco que se tiene.

Sabe que no es feliz como quisiera, lo sufre, pero acepta estoicamente “SU realidad” pensando que es lo que le corresponde en la vida y nada puede hacer al respecto. La vida es lo que le acontece, él solo es un espectador y su manera de disfrutar la vida es sumarse al disfrute de los verdaderos protagonistas, aquellos que toman el control y viven sus sueños, los que no necesitan ganarse la vida, sino que la viven plenamente, la gozan, la aman, la enriquecen y evolucionan con ella; porque la esencia de la vida es el crecimiento, la expansión, la evolución a través de un proceso creativo que fluye, tal como está demostrado en el libro más acabado de la verdad: la naturaleza; donde cada ser vivo entraña el potencial de generar más vida, vida en abundancia.

¿Eres alguien que cada día “se gana la vida”, que está “en la lucha”, que se pasa “procurando”, pero quizá sin ser consciente de la grandeza de la propia vida ni mucho menos del sagrado propósito con que fue enviado al mundo, olvidando que es una persona única, insustituible? ¿Formas parte de esa masa descarriada, que vive en automático? Hay dos formas de vivir la vida: o tomando el control de la propia vida, o permitiendo que otra persona, institución o estructura domine tu vida.

¿Cuáles son los momentos en que crees que disfruta de la vida? Si la respuesta es: mirando la vida de otros (ídolos, artistas, deportistas, líderes, el club favorito, los amigos, la pareja o los familiares, etc.) te puedo asegurar que no disfruta la vida plenamente. Pues solo aquel que camina hacia los anhelos más profundos de su corazón, quien forja cada día su vida conforme a sus sueños y desarrolla la semilla de la grandeza que lleva dentro de lo más profundo de su Ser disfruta planamente de la vida.

Tu mundo exterior es reflejo de tu mundo interior, tú eres el responsable de tu realidad; solo cuando comprendes que la vida es plenamente tuya, que no necesitas ganártela, sino desarrollarla con amor y pasión, solo entonces eres libre y puedes disfrutar de la vida.

Felicidades herman@.

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