Cuenta la historia que en un remoto pueblo, recayó en un joven la tarea de romper una enorme piedra que dificultaba en paso en un camino. Todos los que recibieron dicha tarea habían renunciado sin éxito, ya que se trataba de una piedra gigante y la única herramienta disponible era un mazo.
Este valiente joven aceptó el desafío, dio unas vueltas a la roca, y con un tizón marcó una “X” es un costado. Todos los días, desde entonces, se puso a golpear, día tras días, la piedra justo en la parte que marcó; en la “X”.
Su rara táctica resultó muy llamativa para la gente del pueblo. Día a día se acercaban para observarlo golpear la piedra siempre en el mismo lugar, marcado con la “X”. Con el paso de los días y las semanas, la gente empezó a dudar de la posibilidad de éxito del joven; incluso las autoridades empezaron a buscar otras alternativas.
Una mañana, el joven llegó como de costumbre a su puesto de trabajo. Dio el primer gran golpe, y la piedra se partió en dos ante la atónita mirada de la comunidad. El joven había logrado el éxito.
Piedra grande marcada con una x

El secreto del factor “X”

La historia pertenece al libro “El factor X”, del afamado escritor y orador internacional Dr. Camilo Cruz.
El Dr. Cruz afirma, que sobre cualquier otro factor externo o interno, como el trabajo duro, la capacidad intelectual, el abolengo, la suerte o el dinero, el “Factor X” es el más importante en el logro del éxito. Es el factor que potencia a todos los demás.
El secreto que permite al agua perforar la piedra, y al joven de la historia quebrar una enorme roca con los golpes de un mazo, en el enfoque. Marcar la “X” es en lugar correcto (enfoque) y ser persistente y disciplinado, constituyen lecciones básicas en la ciencia del éxito.
No importa los recursos y las capacidades con que cuenta una persona, si no tiene un enfoque; Quien dispara por todo lado, probando cuanto encuentra por el camino, lo más probable es que termine perdido en el camino que conduce al éxito y nunca llegue a buen puerto.
Tener claro el punto de enfoque, hace que la persistencia, la perseverancia, el esfuerzo, el sacrificio, y todo tipo de inversión, finalmente resulten. De lo contrario, los mejores recursos podrían ser desperdiciados.

La “X” que conduce al éxito financiero

Nadie ha logrado grandes éxitos en la vida de la noche a la mañana y de una manera improvisada. La gran mayoría de las personas sueñan con “el golpe de suerte”, como el golpe del joven que partió la piedra aquella mañana. Pero no están dispuestas a dar los sucesivos golpes que poco a poco y con el tiempo va debilitando el interior de la piedra.
Las personas verdaderamente exitosas no se fían en la improvisación y la suerte. Ellos se preparan, se especializan, se vuelven expertos en lo que hacen. Marcan la “X” con mucho tiempo de anticipación y empiezan el trabajo mucho antes que las demás personas las pudieran lograr.
Estudios científicos demuestran que cualquier persona puede volverse experta en cualquier cosa que le apasiones, dedicando el tiempo necesario. Incluso marcaron ese tiempo necesario en 10 mil horas. Es decir, si estudia y practica algo por 10.000 horas, se volverá experto en la materia.
Si tan solo diera su mejor esfuerzo en desarrollar algo que le apasiona 4 horas por día, descansando los fines de semana, en 8 años se volvería un experto y podría lograr éxitos extraordinarios.
Pero, antes de iniciar pregúntese ¿en qué debo especializarme para lograr lo que deseo? Porque si marca la “X” en el lugar equivocado, puede que no le sirva de nada. Recuerda, “Si trabaja como burro,siempre será pobre”. En este caso, si trabaja todos los días por trabajar, sin saber su propósito, sin establecer una meta.

Dónde marcar la “X” para prosperar en el siglo XXI

La prosperidad no depende tanto de lo que usted hace, sino cómo le pagan por lo que hace. Es decir, la cuestión está en el tipo de ingreso que genera.
Mucha gente piensa que los ingresos pasivos son reservados sólo para los millonarios. Que si eres pobre, no hay más alternativa que “trabajar como burro” por un salario o comisiones. Esto es falso y lo analizamos en “el secreto de los ricos para generar ingresos”.
Lo cierto es que, si marca la “X” en un ingreso activo, y se prepara para trabajar por dinero el resto de su vida, no podrá progresar. La prosperidad en el siglo XXI está al alcance de aquellos que marcan su “X” en el ingreso pasivo, como las regalías, dividendos y otros tipos de renta.
La buena noticia es que en el Siglo XXI conlleva el mismo esfuerzo prepararse para conseguir un empleo, que crear un sistema que produzca ingresos pasivos residuales. Puede iniciar un negocio que le genere ingresos pasivos, con pagos residuales o regalías, invirtiendo lo mismo o menos de lo que invertiría en una carrera universitaria.
Si no maneja estos conceptos, te invito a que veas los vídeos en la sección oportunidad.

La triple “X” de la prosperidad

En base a lo dicho, tenemos el triple “X” que te conducirá al éxito y la abundancia en el siglo XXI:
La “X” del vehículo financiero correcto: Es decir, elegir adecuadamente el mecanismo para generar ingreso. El vehículo financiero es aquello que usted hace para generar ingresos.
Una vez más, ese vehículo puede estar basado en un mecanismo muy común en el siglo XX, que es el empleo y el autoempleo. En el siglo pasado constituyó el modelo de ingreso por excelencia y la “X” (meta) de cualquier joven que tenía proyecciones de triunfar en la vida. Pero en el siglo XXI está experimentando unas crisis tremendas.
Ponga su enfoque en los ingresos pasivos residuales. Investiga y busca negocios que le ofrecen generar regalías. Existen numerosas oportunidades en la actualidad para generar este tipo de ingreso, con sistemas educativos que te preparan para lograr el éxito, y todo sin invertir mucho dinero y mucho tiempo. Yo personalmente estoy encantado de haber podido cambiar mi estilo de vida gracias a oportunidades de este tipo.
La “X” del profesionalismo: Enfóquese en usted mismo, en mejorar de manera constante, en ser una mejor persona y un mejor profesional. Conviértase en líder de su propia vida y sé la mejor versión de sí mismo.
El enfoque y la especialización que usted logra gracias a la disciplina, fruto del compromiso con sus propios sueños, marcarán la diferencia. No confíe en la suerte y la improvisación, prepárese cada día y asuma la responsabilidad de los resultados que logra en su vida.
Así como necesita años de preparación universitaria y años de prácticas para convertirse en un profesional, en el mundo de los negocios necesita años de preparación, inversión y sacrificio. Pero los resultados obtenidos pueden ser muy diferentes. Seis años en la universidad le puede conceder un título, pero seis años en los negocios le puede convertir en un empresario.
La “X” de la trascendencia: cuando alguien se propone lograr una mejor calidad de vida, necesariamente debe trascender muchas cuestiones, algunas de ellas internas y otras externas.
Debe enfocarse en algo superior a simplemente sobrevivir, romper las barreras del conformismo; debe trascender su zona de comodidad, avanzando a mundos desconocidos, adquiriendo nuevas experiencias; debe trascender los límites auto impuestos, limitaciones mentales y emocionales, trascender el “qué dirán”, las opiniones y críticas de terceros.
Trascender es el proceso que nos permite el paso de la vida que llevamos, a la vida que deseamos, la vida que soñamos para nosotros mismos y las personas que amamos. Trascender es expandir lo que somos y contribuir positivamente en nuestro entorno.
Elige el vehículo financiero acorde a las exigencias del siglo XXI, prepárese hasta convertirse en un experto en lo que hace y conviértase en la persona exitosa que sueña ser. Si has llegado hasta este punto de la lectura es porque está listo y tiene en su interior la energía necesaria para lograrlo.
Milciades Villalba Santos

Milciades Villalba Santos

Autor

Empresario de Networt Marketing, bloguero, orador, coach y educador de emprendedores.

Este blog es resultado de dos cosas: El sueño de ser un escritor, y la tranformación que supone en mi vida convertirme en empresario del Siglo XXI.

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