El principal obstáculo en el camino del éxito y la felicidad en la vida es el miedo. La gran mayoría de las personas vive al borde de la vida, como asomándose a un lugar sumamente peligroso, vive como naufragando en la vida, asiéndose a lo primero que encuentra y sin la mínima capacidad de soltarse y caminar en pos de sus sueños.

“Hombre de poca fe, por qué has vacilado”, es la frase que resuena en el horizonte de la vida de muchas personas que llega al ocaso de su existencia y, tras un vistazo a la película de su propia vida, recuerda aquellos sueños de juventud, aquellas sublimes aspiraciones de su corazón, aquello que le hacía palpitar el corazón y se da cuenta que ha sido incapaz de vivir esos ideales simplemente porque tubo miedo, miedo de intentar algo diferente a lo que la circunstancia le ofrecía, miedo a tomar el rumbo de la propia existencia…

Suelo preguntar a mis alumnos del colegio en qué pensaban en la primera hora del día, y la gran mayoría responde que ocupa su mente en pensar en lo que hará ese día, en las obligaciones que les espera, en las noticias en le tele, en lo que amaneció en el mensajero de su celular… casi nadie se ha puesto a pensar en lo que quieren para sí en ese día, en sus sueños, metas e ideales. Ojala las personas ocuparan el tiempo de su juventud en la construcción de sus sueños y no esperaba el ocaso de la vida para darse cuenta de que ya no tienen tiempo para vivir aquello que siempre han soñado vivir. Pero, por sobre todo, ojala las personas cultivaran la FE en sí misma, en vez de dejarse ganar por el miedo que sepulta todo.

El miedo bloquea la fecundidad de la capacidad humana, no le permite al hombre hacer uso de su capacidad de razonar y conducirse en la vida con libertad. La mayoría de las personas con las que hablo de negocio, cuando les presento el plan de compensación y toda la riqueza que podría generar trabajando conmigo en mi organización se llena de emoción, un escalofrío parece recorrer su semblante, tartamudea, queda paralizado mirando la posibilidad de cambiar su estilo de vida completamente, siente una especie de impulso interno que lo sacude…pero enseguida vacila, se mira a sí mismo y teme; teme cambiar su vida, teme hacer cosas diferente, teme perder la seguridades que le ofrece la vida que lleva. El temor más grande es el temor al fracaso, a parecer tonto ante sus amigos y familiares, a salir de lo ordinario, a enfrentarse a las opiniones de los demás… y quizás, temor a enfrentarse a sí mismo y tratar de superar al subconsciente que le grita: tu no puedeeesss!!!

Robert Kiyosakí, en su famosa obra “Padre rico, padre pobre”, sostiene que es el miedo la única motivación por la que la mayoría de las personas se levantan de su cálido lecho y salen enloquecidas a la calle tratando de llegar al trabajo como si se tratase de algo con un valor sublime. En realidad se trata de ir a dar ocho horas de su propia vida para que otros cumplan sus sueños, logren sus metas. Pero lo hacen con toda pasión porque lo ven como una oportunidad de aplacar el miedo a quedar sin dinero y sienten el alivio a recibir el cheque a fin de mes, para empezar todo de nuevo. La mayoría de las personas estudian por miedo a quedar sin dinero, trabajan en condiciones deplorable por miedo y no son capaces de concebir una nueva manera de encarar la vida porque el dinero lo domina a través del miedo y la codicia. Las personas no piensan, se dejan llevar por esas emociones. Aguantan la rutina de levantarse, ir al trabajo, volver cansado, descansar y al día siguiente empezar todo de nuevo. Eso no tiene ningún sentido para nadie, pero no son capaces de pensar en ello porque están atrapados en la trampa del miedo.

Decía que el miedo nos amarra a lo primero que uno encuentra, por eso mucho están en el empleo que odia, y cuando uno le ofrece una oportunidad diferente se queda mirando lo que puede perder, el lado negativo, y no lo que podría ganar, cambiando su mentalidad, su forma de hacer las cosas, su estilo de vida.

Una de las cosas más importante que he logrado trabajando en Network Marketing ha sido emprender este camino de transformación, enfocarme hacia el éxito, hacia la plenitud de mi propia existencia. Eso es lo que uno logra recuperando la fe en sí mismo, venciendo el miedo, enfocado en lo bueno que me espera, el encuentro con lo que realmente quiero…

La vida solo se vive una vez, al menos yo no recuerdo haber vivido en otra oportunidad; la vida se vive en el presente, el pasado no tenemos porqué cargarlo y el futuro depende de lo que hagamos hoy; es ahora el momento de sonreír, soltar las amarra y caminar sin miedo hacia nuestros sueños…si esperas mañana nunca lo harás, pues solo vives el hoy. Si tienes fe, ya lo tienes todo. Si tienes miedo, haz lo que más temas y vencerás al miedo; no te estanques; el triunfador no es aquel que no teme, sino el que avanza a pesar del temor.

un abrazo.

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