¿Cuál es la diferencia entre “trabajar duro” y “trabajar como burro”? En un artículo anterior sostuve que “trabajar como burro” te mantiene en la pobreza. Pero ¿significa que si quiero prosperar no tengo que trabajar duro?

Para responder la pregunta, diferenciemos 4 categorías de personas con relación a lo duro que trabaja y la prosperidad que consiguen:
  • Los que trabajan duro toda su vida, y nunca progresan (estos sí trabajan como burro)
  • Los que trabajan duro toda la vida, y ganan mucho dinero (mueren trabajando, igual que el burro)
  • Los que trabajan duro unos 20 a 30 años, ganan mucho dinero, y después descansan viviendo de lo que ganaron (Aquellos que ahorran para su retiro)
  • Los que trabajan duro para construir un sistema que le genera ingresos de por vida, para él y para su futura generación. (Aquellos que logran libertad financiera y dejan un legado)

No te preocupes, la Pregunta no es ¿en cuál de los grupos estás hoy? Sino ¿En cuál de los grupos quisieras terminar tus días?

No se trata de evitar el trabajo duro, sino elegir correctamente el enfoque que te conducirá a la vida que te parece más digna vivir.

En otras palabras, se trata de elegir cuál de las 4 vías te conducirán al logro de tus sueños. Lo que sigue en adelante es para aquellos que eligen la cuarta opción, desean lograr grandes cosas en su vida y dejar un legado a sus hijos y las próximas generaciones.
Manos creando un sistema de engranajes

¿Qué es un sistema?

Sistema es un conjunto de elementos que interactúan entre sí de tal manera que en su conjunto forman un todo mucho más poderoso que la simple suma de las partes.
Es decir, el sistema es algo que funciona por sí mismo, involucrando varios elementos. Por ejemplo, un auto es un sistema: integra elementos como el chasis, las ruedas, el volante, el motor, la batería, el tanque de combustible, etc. Todo el poder del automóvil es resultado de la interacción de todos los elementos que lo conforman.

El vehículo financiero

Entendemos por vehículo financiero aquello que hacemos para sostener nuestra economía, como ser, un empleo, el auto-empleo, ser dueño de un negocio o las inversiones.

En caso de las personas que generan ingreso trabajando en situación de dependencia, o empleados, no son dueños sino parte de un sistema.
Continuando con la analogía anterior, los empleados pueden ocupar puestos tan importantes en la empresa, como sería el motor o la batería en el auto. Pero en definitiva son una pieza más del sistema y pueden ser reemplazados; como ocurre con la batería o la cubierta del auto.
El autoempleado generalmente se cree dueño de un sistema. Trabaja para sí mismo y no para el sistema de nadie más. Pero la realidad es que ellos mismos son el sistema. Por lo general no tienen oportunidad de renovar ninguna pieza de su sistema. Por tanto, debe cuidarse mucho, descansar bastante, o puede terminar estropeándose muy pronto y terminar como una chatarra.
Los profesionales independientes y los vendedores sueles ser muy productivos en su etapa de lozanía, pero recienten el paso del tiempo. Si no aprendieron a manejar sus ingresos y ahorrar para su retiro (tercera categoría), terminan trabajando como burro hasta la muerte (categoría dos).
El mejor vehículo financiero para lograr libertad financiera y dejar un legado es construyendo un sistema empresarial. Cuando entregas tus mejores esfuerzos “trabajando duro” para construir un sistema, estás en camino de terminar en la cuarta categoría.

¿Qué es un sistema empresarial?

Crear un sistema empresarial es mucho más que abrir un negocio propio. Es fácil que el emprendedor inicie su negocio propio, pero nunca llegue a convertirlo en un sistema empresarial.
La característica principal que queremos recalcar de un negocio con sistema empresarial es que funcionan según una cultura adquirida. Sin depender de una persona. Por ejemplo, las grandes corporaciones, donde las empresas funcionan a la perfección, aun cuando el dueño, el presidente o el gerente estén ausentes físicamente.
Si uno de los jefes, o algún departamento de la empresa, no están rindiendo al ritmo  requerido, pueden ser reemplazados.
Cuando el dueño o los dueños del negocio lograron crear esta cultura empresarial, pueden darse el lujo de dedicar su valioso tiempo a otros menesteres. Como establecer alianza o crear nuevos negocios.

¿Por qué la mayoría de los emprendedores no lograr este nivel de libertad? Sencillamente porque no logran despegarse de la mentalidad de autoempleado. Quieren hacerlo todo. Son incapaces de desarrollar liderazgo. Le falta visión empresarial. Muchos terminan sus vidas trabajando como burros.

Un sistema empresarial exitoso tiene una misión y una visión institucional que guían las acciones de la empresa. El cometido de desarrollar esa cultura recae en una estructura  de liderazgo comprometido con esa cultura. Lo que convierte a un emprendedor en un empresario exitoso, es la capacidad de crear esa estructura de liderazgo.
Así como el chasis de un automóvil constituye la estructura básica que da el sustento y la seguridad a todos los demás elementos, en una empresa, los líderes convenientemente seleccionados y capacitados dan solidez a la organización empresarial.
La cualidad número uno de un empresario, es su capacidad de liderar y formar líderes.

¿Cuál es el mejor sistema empresarial para el siglo XXI?

El escritor de super ventas, Robert Kiyosaki, en su libro “El cuadrante del flujo de efectivo” establece tres modelos empresariales exitosos que operan en base a un sistema:

Las corporaciones:

Donde usted crea un sistema, estructurando su empresa en base a una organización de profesiones a su cargo e instaurando una cultura organizacional que permita el funcionamiento del negocio en su ausencia.
Las empresas corporativas requieren altos niveles de inversión, alianzas estratégicas con entidades financieras y de negocios, capacidad de liderazgo en alta gerencia, trabajo duro y enfocado.
Por lo general atraviesan por un proceso de establecimiento, caracterizado por grandes inversiones de tiempo y dinero; estabilización y recupero del capital invertido y finalmente una etapa de madurez y expansión.

Las franquicias:

Son sistemas empresariales en funcionamiento, que usted puede adquirir y hacer funcionar para usted. No necesita crearlas, ya está hecho y viene con el manual de instrucciones.
Comprar una franquicia es como comprar un automóvil, giras la llave y sales a pasear;  o un aparato celular, solo necesitas apretar un botón, poner el sistema en modo ON, y ya funciona. En caso de que algo no entienda, consulta al manual o llamas a la central y todo se arregla.
Por sus características, son recomendables para las personas sin experiencia, para incursionar en el mundo de los negocios. Con la salvedad de que al menos esté seguro que el negocio que está adquiriendo tiene las garantías mínimas necesarias de parte del franquiciador, y el mercado demande el producto o servicio que la empresa tiene en oferta; esto es, estudie si las avenidas de su ciudad son aptas para el vehículo que va adquirir, y si tiene usted la capacidad suficiente de entender y aplicar lo que dice el manual. Un accidente puede estropear todo y fundir el negocio.
Aparentemente los riesgos en invertir en una franquicia son mucho menores que las empresas corporativas. La mala noticia es que aquellos que representan las mejores opciones son también las más costosas.

Mercadeo en red o network marketing:

En este caso usted se integra a un sistema en funcionamiento y empieza a hacer funcionar el sistema a su favor. Si es un profesional puede crear su propio sistema, pero si su propósito es iniciarse en los negocios, simplemente se integra a uno que ya esté en funcionamiento, aprende y gana.
Como negocio es similar a las franquicias, pero no hace falta adquirir la franquicia pagando un alto costo, sino cumplir con una cuota mínima mensual que le sirve como alquiler de la plataforma de negocio.
Es el modelo empresarial más atípico entre los tres, por eso la mayoría no lo trata como negocio, desperdiciando su gran potencial para crear estructuras que generen ingresos pasivos extraordinarios: es raro porque funciona sin edificios, sin oficinas, sin inventario, sin empleados, sin flotas de vehículos, sin publicidad, sin grandes transacciones bancarías… es un modelo de negocio que opera netamente con información y conocimiento.
Grandes estudiosos de la mercadotecnia, de las tendencias económicas y del mundo financiero en genera, desde los años 90 venían pronosticando que este modelo de negocio se convertiría en una mega tendencia en el Siglo XXI. En la actualidad ya mueve un volumen de negocio cercano a los doscientos mil millones de dólares.
Las organizaciones de redes se están convirtiendo en una opción valiosa para millones de personadas afectadas por las crisis económicas. Se estima que para el 2020 no solo será una opción, sino una necesidad para la mayoría de los hogares del mundo. En medio del caos financiero a nivel global, el único modelo de negocio que está creciendo cada año con mayor aceleración son los negocios de redes, permaneciendo inmune a las crisis.

Conclusiones

 La era del empleo tal como lo conocemos tradicionalmente ha llegado a su fin. Los profesionales independientes pasan penurias compitiendo a muerte unos con otros. Cada vez se siente más imperiosa la necesidad de nuevos modelos de producción adaptados a la nueva economía globalizada, interconectada, altamente tecnológica y tendiendo a lo virtual.
Tú necesitas aprender algo nuevo día tras día para sobrevivir en la nueva economía.  Atienda que le digo sobrevivir.
Pero si lo que quiere es triunfar y vivir una vida de libertad. Mira hacia dónde va el mundo y construye un sistema que le conduzca a la libertad financiera. Sin dudas, entre los tres modelos de negocios mencionados, es el network marketing la que está al alcance de la mayoría y la que otorga los mejores beneficios.
Estos beneficios no son solamente financiero. Los sistemas exitosos en redes de mercadeo cuentan con un sistema educativo que saca de la persona lo mejor de sí, desarrolla en ella el carácter empresarial, le convierte en una mejor persona para el mundo porque lo forma como líder. Por esta razón, los profesionales de este modelo de negocio afirman: “Mercadeo en red, más que un negocio, es un estilo de vida”
Milciades Villalba Santos

Milciades Villalba Santos

Autor

Empresario de Networt Marketing, bloguero, orador, coach y educador de emprendedores.

Siempre soñé escribir, ahora lo hago compartiendo mi experiencia de transformación en empresario.

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