¿A ti también te pasó? ¿Ya recibiste esta  lección de la vida? Es la lección de oro en lo que respecta a la educación financiera, pero la mayoría lo aprendemos de la vida, porque nadie nos enseña en la escuela.

Eres joven, vigoroso, con muchas ganas de progresar. Estudias con ahínco, te haces profesional y se abre un mundo de oportunidades para ti. Lo aprovechas y empiezas a trabajar con todas tus fuerzas, es tu momento, te preparaste para estos días y sueñas con un futuro grandioso.
 
Empiezas a lograr en tu vida cosas con las que siempre has soñado. Dinero para la diversión, para tus cosas personales, para el auto y, quizás, para alguna inversión en el futuro, como un terreno, una especialización profesional, etc. Tus primeros pasos hacia la vida próspera y feliz con la que has soñado.
 
Llegas a una etapa de estabilidad, trabajando duro para mantener tu estilo de vida y cumplir con tus compromisos. Y pasan los años, y más años, y más tiempo. Y sigues trabajando duro, eres cada vez mejor en tu profesión, ahora con dos o tres títulos. Estas cansado de trabajar tan duro, pero a pesar de tener mayor preparación, allí donde estás no hay manera de cambiar nada y aventurarse hacia algo nuevo te resulta una idea muy arriesgada.
 
¡Y te llegó tu momento!
 
Te diste cuenta que haciendo lo que haces, ese era tu techo y han pasado algún tiempo que ese techo aplasta tu cabeza, ya no lo soportas y buscas alguna respuesta a estas inquietantes preguntas:
  •  ¿Cómo seguir prosperando?
  • ¿Por qué trabajo tan duro, pero estoy siempre en la misma situación?
  • ¿Qué pasaría con mi vida si perdiera el trabajo?
  • Si cambio de trabajo y salgo a buscar otra oportunidad, con mejor salario, ¿Sería la solución? ¿Cuánto más me tendrían que pagar para que valiera la pena?
  • ¿Por qué cuanto más trabajo, menos libertad de tiempo tengo, y peor, menos dinero dispongo?
  • ¿Por qué la mayoría de mis colegas llevan años quejándose, viviendo el mismo drama, sin ensayar algún cambio en su vida?
Hombre joven exhausto por el trabajo
 
Cuando el alumno está listo, aparece el maestro. Formular una pregunta es el primer paso hacia la sabiduría. Tener la valentía de llevar a la práctica las respuestas es la llave que abre la puerta al éxito y la felicidad.

Por qué trabajar por dinero es una formula contraria a la riqueza

Cuando llegó mi momento y me planteé las preguntas que cite arriba, empecé mi búsqueda. Esa búsqueda me condujo a personas diferentes, porque mis colegas no tenían las respuestas.
 
Esas personas me conectaron a informaciones diferentes. Así fue como leí “Padre rico, padre pobre”de R. Kiyosaki y aprendí la primera lección del padre rico, que los pobres y la clase media no enseñan a sus hijos:

“Los pobres y la clase media trabajan por el dinero, los ricos buscan la manera de hacer que el dinero trabaje para ellos”.

Es una idea muy simple. Sin embargo, cuando yo lo leí, dije: – ¡y qué! ¡No queda de otra, el rico tiene dinero para hacer trabajar, pero al pobre no le queda otra que trabajar!
 
Es lo que yo pensaba. Y es lo que la mayoría piensa, por eso hay más pobres. También por eso los ricos son cada vez más ricos, la clase media se vuelve pobre, y los pobres más pobres.
 
La mayoría nos sacrificamos y esforzamos por prepararnos. Estudiamos mucho para trabajar por el dinero, y allí quedamos por 30, 40, 50 años, trabajando duro por el dinero. Sin embargo, no dedicamos casi nada de tiempo ni de esfuerzo en comprender cómo funciona el dinero y cómo hacer que alguna vez trabaje para nosotros.
 
No pasamos por la lección de educación financiera, ni forma parte de nuestras metas la libertad financiera. No aprendemos del dinero más que trabajar duro para ganar y luego gastarlo, gastarlo y gastarlo.
 
Con la estabilidad laborar, entramos en la etapa de la estabilidad de ingresos, pero multiplicación de los gastos. Entonces nos volvemos esclavos del dinero, ya no podemos dejar de trabajar, nos ilusionamos con algún golpe de suerte que soluciones nuestros problemas, aprendemos a sobre vivir y vegetar, viviendo la misma situación por largos años de la vida.
 
Aunque por más duro que le demos al trabajo, por más aumento que logremos en el salario, la situación no cambia. Porque el problema no es la cantidad de dinero que ganamos, sino cómo lo ganamos y qué hacemos con él después de ganarlo. De hecho, un aumento salariar suele convertirse pronto en mayores problemas, porque a medida que el ingreso incremente, las deudas también.

Esta es la lección más dura de la vida entorno a la educación financiera. La vida no enseña como en las escuelas, en teorías. Es mucho más contundente. Pero muy pocos aprenden la lección. Asimilar las enseñanzas de la vida implica tener la valentía de enfrentar el reto de cambiar. Asumir la responsabilidad sobre los resultados que creamos en nuestras vidas, modificar nuestro rumbo y nuestras prioridades, y disciplinarnos para el éxito.

Educación financiera

La educación financiera nos permite desarrollar la inteligencia financiera. Inteligencia se define como “la capacidad de resolver problemas”. En caso del dinero, “comprender cómo funciona el dinero” y buscar la manera de hacer que trabaje para nosotros. Así, cuando pase el tiempo del trabajo duro y poco ingreso, llega el tiempo del trabajo liviano y mucho dinero.
 
Es un sueño de todo el mundo. Pero lo que todo el mundo no hace es educarse para que sea más que un sueño y trabajar para hacerlo realidad. La mayoría solo trabaja por dinero y hasta ahí llega.
 
Es admirable el empeño de brillantes estudiantes, que se convierten en excepcionales profesionales, cada cuál es sus respectivas profesiones. Pero la grandiosa mayoría se olvidan de incrementar su inteligencia financiera, y cuando les llega su momento, en sus cabezas rondan preguntas como las que citamos arriba, porque no pueden solucionar sus problemas financieros.
 
Son magníficos resolviendo problemas para otros. Cambian sus habilidades y talentos por un pago con lo que no están conformes, pero no pueden darse el lujo de rechazar, porque ese dinero, por más miserable que parezca, se ha convertido en su amo.
 
La solución, en definitiva, no es incrementar ese miserable ingreso, sino aprender a dominar el dinero e invertir la relación amo-esclavo. El único poder que permite el dominio del dinero es la educación financiera

Una cuestión de enfoque

En conclusión. Trabajar por dinero, tarde o temprano nos esclaviza y nos impide alcanzar la prosperidad. La única manera de dominar el dinero es entendiendo cómo funciona y hacer las modificaciones necesarias para actuar conforme a la ley del dinero y hacer  que trabaje para nosotros.
Milciades Villalba Santos

Milciades Villalba Santos

Autor

Empresario de Networt Marketing, bloguero, orador, coach y educador de emprendedores.

Este blog es resultado de dos cosas: El sueño de ser un escritor, y la tranformación que supone en mi vida convertirme en empresario del Siglo XXI.

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